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San Juan de Luz
Tierra de corsarios.
San Juan de Luz (nombre oficial, en francés: Saint-Jean-de-Luz; en euskera: Donibane Lohizune) es una ciudad situada en la costa suroeste de Francia, en la región de Aquitania. Su economía se basa fundamentalmente en la pesca y el turismo. Junto con la localidad Ciboure está bañada por una bahía abierta al Cantábrico. Entre San Juan de Luz y Ciboure desemboca en el mar Cantábrico el río Nivelle. Limita al este con Guéthary y Saint-Pée-sur-Nivelle y al sur con Ascain .El jugador de fútbol Bixente Lizarazu es natural de esta ciudad y la actual ministra gala Michèle Alliot-Marie ha sido alcalde de la localidad.
La Rue Gambetta tiene fama por las tiendas de alpargatas y los 'delikatessen'. Destacan Nicole Pairés, con especialidades vascas 0033 559260146. Maison Ithurri, con su foie-gras 0033 559260507 y Layberie, con el mejor salmón ahumado de los alrededores.
Al mercado de Les Halles se llega por la estrecha calle Elissagaray, justo enfrente de la monumental iglesia, famosa por sus conciertos de órgano y por las campanadas que llaman a la misa vespertina. Es una gozada escuchar su tañido, siempre a las siete de la tarde, en un atardecer lluvioso. Al final, justo antes del Boulevard de Thiers, está la casa donde vivió el pintor vasco Ramiro Arrúe.
Solamente el puerto y los últimos metros del río Nivelle separan San Juan de Luz de Cibourne. Atravesando esta pequeña localidad, que conserva una de las joyas del art decó, la Villa Leïhorra, se puede acceder hasta los acantilados rocosos de Socoa, desde los que se divisan unas interesantes vistas de la costa vasca que se extiende entre la fronteriza Hendaya y la aristocrática Biarritz.
Para disfrutar de la mejor panorámica de todo el Laburdi -una de las tres provincias del País Vasco francés-, hay que dirigirse hasta la última cumbre de los Pirineos Atlánticos: el pico de La Rhune. Un antiguo tren de cremallera, construido en madera, sube desde el Col de Saint Ignace hasta los 900 metros de esta emblemática montaña. A sus pies se localiza el típico y bien conservado pueblo vasco de Sare. También merece una visita.
ORIGENES DE LA VILLA
El origen de San Juan de Luz hay que buscarlo en un pequeño poblado de pescadores vascos instalado en el estuario y sobre las marismas del río Nivelle. Su mismo nombre en euskera, Donibane Lohizun, hace referencia al primitivo carácter pantanoso de la zona. Ya en el siglo XI sus habitantes, que estaban incluidos entre los mejores arponeros de Europa, se dedicaban en exclusiva a la productiva caza de la ballena. Hacia comienzos del siglo XVII, la progresiva disminución de las capturas y la dura competencia de los balleneros holandeses e ingleses obligó a los naturales de San Juan de Luz a dedicarse a otros menesteres marineros menos nobles: muchos de ellos se convirtieron en temibles corsarios.
Un solo acontecimiento histórico ha sido capaz de marcar para siempre la memoria de San Juan de Luz. Lo más curioso es que ese mismo momento de gloria fue el responsable final de un trascendental giro en la historia de España. Todo sucedió una soleada mañana del mes de junio de 1660, cuando en esta bella localidad de la costa vasca contrajeron matrimonio el entonces Rey de Francia, Luis XIV, y la infanta española María Teresa de Castilla. El enlace era la culminación de la «Paz de los Pirineos», que un año antes había puesto fin a más de cuatro lustros de guerra entre los dos países vecinos.
Pero la boda real tenía una sutil trampa escondida: el pago de una exagerada dote por la novia.
Los franceses sabían que el depauperado «tesoro español» no podría hacer frente a los compromisos adquiridos, lo que fue utilizado por ellos como excusa para anexionarse varios territorios españoles en el Norte de Europa. Sin embargo, la jugada maestra del Rey Sol francés no llegaría hasta cuarenta años después, al conseguir instaurar en España la dinastía borbónica. Su nieto, el duque de Anjou, se convertiría en Felipe V.

